Amor prohibido
En el mapa de la vida,
entre mis humanas debilidades,
te encontré sin buscarte.
Como la brisa otoñal
al pasar a tu lado,
las alas de mis manos,
sólo desean acariciarte.
En esta esquina del tiempo
me renueva tu presencia,
aunque no pueda nombrarte.
Te siento encarnada a mi alma
como las espinas del Vinal,
en vano intenté ignorarte…
y no te puedo arrancar.
Augusto Rufino-
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